Hay días particulares en que la tristeza se apodera de nuestros dedos y nuestra cara. No me había dado cuenta que estaba nostálgica. Que apesar de que cuento con personas que me quieren escuchar, preferí guardar silencio. Ese silencio que siempre me acompaña.
Son momentos, son recuerdos, son hechos… son las cosas que pasan y las que no. No es malo estar tristes, no es malo descargarlo mediante una lágrima. No es malo comenzar a extrañar.
Gianmarco – Tu fotografía






