Mis pequeñas grandes amistades
Agosto 7, 2008
En la vida siempre nos encontramos con personas buenas y malas, especiales y no. Con gente que te brinda todo su apoyo y gente que no le interesas para nada. Con gente que te entiende todo y trata siempre de entenderte, incluso te encuentras con gente que ni siquiera te ha conocido en su existencia pero desde ya, desde el momento que te conoce, ya comienza a estimarte.
Dicen que los niños son muy crueles. Dicen que los niños y los borrachos dicen la verdad. Dicen que los niños cuando algo no les agrada o uno no les agradas no escatiman en decirtelo en la cara. Si aprendieramos de ellos, ¿no sería más sencilla la vida?
Ellos no se hacen enredos en sus sentimientos. Si te quieren tratan de lo posible en demostrartelo. Si te odian harán tu vida cuadritos. Si tan solo no quieren saber de ti, simplemente te ignoran.
En estos cinco meses tres personitas se han hecho mis grandes amigos. Facundo, Florencia y Matias son tres niños que no pasan los diez años. Dos niños y una niña que se han convertido en esa sonrisa tierna, en ese abrazo sentido y en esa mirada sincera, lo más bonito de mi vida en la Argentina.
Confieso que no necesito comportarme como una niña de siete años para entenderlos y que ellos me entiendan. Al contrario, ellos más bien me demuestran que para la amistad y el sincero afecto no hay edad, ni raza, ni idioma, y para querer a alguien no necesita uno ofrecerle el cielo y la tierra o complacerlo a cada momento, sino es demostrar lo mucho que les importas. Y ellos me lo han demostrado.
Un abrazo, un beso, una carta, una llamada, una sonrisa, una lágrima y hasta una invitación he recibido de parte de ellos. Muestras de cariño que no se compara con nada ni con nadie.
Gracias a ellos mi estadía en la Argentina ha sido la mejor. Sentirme querida, no solo por familiares, sino por amigos y amigas es lo que más uno pide cuando sale de su país.
Confieso que al comienzo me sentía muy sola y triste, pero gracias a estas pequeñas personas, la soledad dejó de ser mi compañera. Y aunque a ellos nos les pueda contar el más íntimo secreto o no puedan solucionar mis problemas, lo que hacen, sin saber ellos, es que me ayudan a seguir siendo como soy.
Entry Filed under: La amistad, Mis experiencias. Etiquetas: abrazo, alegría, amigos, Argentina, beso, carta, llamada, niñas, niños, pequeños, sonrisa.
1 Comment Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed










1.
Sofia | Agosto 20, 2008 at 5:03 pm
nos has cambiado x unos niños!! jaja.. mentira amis… me alegro que no te sientas solita ni triste, porque a pesar de la distancia nosotros te seguimos queriendo muchito muchito y te extrañamos!!